Entrevista
El robot chileno que
se controla con la voz
Entrevista completa — Conoce el desarrollo detrás de iBots y cómo está transformando el aula chilena.
¿Y si los niños pudieran darle instrucciones a un robot simplemente hablándole? No con código, no con bloques de programación. Solo con su voz. Eso es exactamente lo que estamos construyendo en iLabs —y podría ser único en el mundo.
El problema real dentro del aula
Antes de hablar del robot, hay que entender el contexto en el que nace esta idea. Los profesores en Chile enfrentan una combinación difícil: una carga administrativa que no para de crecer, la presión constante de rendir cuentas y, al mismo tiempo, la responsabilidad de conectar con hasta 40 estudiantes al día, cada uno con sus propias necesidades, ritmos y formas de aprender.
En ese escenario, incorporar tecnología en el aula no es solo una cuestión de voluntad. Es una cuestión de tiempo, de recursos y, sobre todo, de accesibilidad. Por eso en iLabs pensamos en el profesor primero: la solución tiene que caber en su realidad, no al revés.
Lo que ya existe (y por qué no es suficiente)
En países como Singapur y Dinamarca, los robots educativos ya son parte del paisaje escolar. Niñas y niños usan bloques físicos —al estilo LEGO— para programar sus movimientos, aprenden lógica, pensamiento computacional y resolución de problemas de manera lúdica.
Pero todos esos robots tienen algo en común: requieren programación. Aunque sea en bloques visuales, aunque sea a través de plataformas como Scratch, hay que seguir una lógica y dominar una interfaz. Para muchos estudiantes de primaria, esa capa de programación es una barrera real.
“Hay robots en educación, pero todos tienen el componente de la programación. Aunque sea en bloque, aunque sea Scratch, igual hay que programar.”
No porque los niños no sean capaces, sino porque el objetivo es otro: explorar, experimentar, aprender contenidos curriculares a través del movimiento y la interacción directa.
La apuesta de iLabs: borrar la capa de programación
Llegamos a una pregunta simple y radical: ¿qué pasaría si eliminamos la programación del camino? La respuesta es iBots —un desarrollo 100% chileno que los estudiantes controlan directamente con su voz. Sin código. Sin bloques. Sin pantallas intermedias.
Los niños le hablan al robot, y el robot responde. Eso cambia quién puede usarlo (cualquier niño que pueda hablar), cómo se integra al aula (sin curva de aprendizaje técnico para el profesor) y el tipo de experiencia de aprendizaje que es posible diseñar.
Lo que hace diferente a iBots
- Control por voz: sin programación, sin pantallas intermedias.
- Integrado al currículo nacional de 1° a 4° básico, con hitos identificados en distintas asignaturas.
- Pack completo: equipo físico + actividades curriculares ya diseñadas para el profesor.
- Personalidades incorporadas: el robot no solo obedece, también responde con carácter.
- Desarrollo 100% chileno, pensado para el aula real con sus 40 estudiantes.
Un pack de herramientas para el currículum escolar real
iBots no es un juguete aislado. Lo estamos integrando directamente al currículum nacional: ya revisamos el programa de segundo a octavo básico, identificando hitos concretos en distintas asignaturas donde el robot puede entrar de forma natural a la sala. Por ahora, el foco está en primero a cuarto básico —los años donde el juego, el movimiento y la experiencia directa son las mejores formas de aprender.
La propuesta llega a los colegios como un pack completo: el equipo físico más las actividades curriculares ya diseñadas. El profesor no tiene que imaginar cómo usarlo. Ya viene con el mapa.
¿Y qué más viene?
Además del control por voz, estamos incorporando algo que hace a iBots todavía más especial: personalidades. Un robot que no solo obedece comandos, sino que responde de maneras distintas, que tiene carácter, que puede adaptarse al tono de una actividad.
Eso abre un universo de posibilidades para el aprendizaje socioemocional, la empatía y la creatividad dentro del aula —dimensiones que los robots tradicionales simplemente no alcanzan.